Mi refugio: el baño. 5 ajustes para dejar de evadir

He de declarar que este articulo lo comencé a escribir en el baño en mi celular.

 

Hace unas semanas me di cuenta que ir al baño se había convertido en mi refugio, más bien un espacio de evasión de las actividades diarias, del paso incesante del tiempo, del multitasking, de mi agenda llena y de las solicitudes inacabables

 

La frase “Voy al baño” resulta ser muy poderosa.

 

Esta frase genera un espacio íntimo, a solas, donde usualmente no nos interrumpen. Quienes tenemos hijos sabemos que esto es parcialmente verdad, aún así, continua siendo un “espacio personal/individual”.  El querido baño.

 

Una vez que mi hija se queda dormida necesito unos minutos para mi, después de la a veces larga rutina nocturna. Una actividad que debería durar poco ha llegado a durar hasta 45-60 minutos, entre ir al baño con calma a evacuar… revisar emails,  mis redes de mi negocio en Facebook, Twitter, Instagram.. lograr que mis notificaciones, ese circulito mortal en cada app, quedará en números de un solo dígito… ahí yo sentada… ¿realmente haciendo qué?

 

Mi vida esta llena… mi vida la he llenado. Me encanta estar haciendo cosas, creando, innovando, resolviendo, socializando y todo toma tiempo. Estoy segura que la maternidad no lo provoca pero si lo ha acentuado.  

 

Pero, darme cuenta de que “tengo” que generarme un espacio de descanso/evasión diario no me gusta.

 

En mi caso ha sido tiempo en el baño, y tu cómo “te evades” para reencontrarte o evadirte.

 

Soy de la idea de estar presente en el presente. De nutrir mis sentidos de la mejor manera. De hacer lo prioritario. De administrar mejor mi tiempo.

 

Refugiarme en el baño rompe con todo esto. Creo que las razones de llegar a este punto son estas:

  • La falta de pausas en mi día. Seguir seguir seguir, hacer hacer hacer y no parar, estar, y observar. Al final claro que necesito una pausa.
  • El cansancio acumulado, generado por lo mismo. En este caso quiero hacer hincapié al “descanso” mental. Pasar de pensamiento a pensamiento sin observar, sin control sin disciplina.. todo el día. Llenar mi mente de pendientes, y sumarle estrés y emociones contraídas durante el día…  claro que necesito un espacio para que descanse mi cerebro.
  • La falta de compromiso con mis prioridades. Si busco una vida mas consciente, más conectada, más congruente con mi búsqueda,  estar haciendo lo contrario es extenuante y claro que necesito un break.
  • Ignorar… aunque hay un aparente beneficio con esta larga pausa, justificada por todo lo que he dicho, trae un placer momentáneo, y no un beneficio a largo plazo, y a mi me gusta pensar en que mi vida, me ayuda hoy pero sobre todo me ayuda para siempre.

 

Así que,  he ido haciendo cambios poco a poco. Lo más doloroso ha sido darme cuenta. Todo lo demás fluye porque el dolor debe ser solo motivación y no estacionario.

 

Aquí les comparto mi plan y cambios.

 

¿Te comprometes a seguir aunque sea uno los siguientes 7 días?

 

 

  • Cambia el celular por un cepillo corporal

 

El celular nos ha generado una sensación de inmediatez y urgencia. En un estudio que se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nottingham Trent, se demostró que utilizamos nuestros teléfonos unas cinco horas al día promedio. Este tiempo es un tercio de todo el que pasamos despiertos y llegamos a consultarlo hasta unas 85 veces al dia!!!! Hace muy poco,  esperábamos a las personas en las citas, nos sabíamos los teléfonos de memoria, teníamos paciencia a que las cosas transcurrieran en su propio tiempo. Hace apenas 6 años le dije a mi esposa en un viaje largo, que jamás iba a tener un Iphone que esclaviza. Poco sabia que a los pocos meses me iban a regalar el primero de 5 que he tenido, y que me volví esclava-voluntaria sin siquiera saberlo.

 

Así que, si lo que queremos en tener algo en la mano, aprovecha para cepillarte el cuerpo con un cepillo de cerdas naturales de buena calidad como el de Spanda Ayurveda. Este lo mandé a hacer para que no haya muchos espacios entre cerdas y que no se caigan con cada uso y de buena madera para que te dure por muchos años.

 

Toma el cepillo, y cepilla cualquier parte descubierta de tu cuerpo. Hazte presente sintiendo tu piel vibrar, el calor crecer, la energía circular mientras recibes los beneficios del cepillado en seco.

 

  1. Lee un libro de papel no desde tu celular

Amo los libros y amo leerlos. Hace muchos años no logro leer uno completo y ya no visito las librerías que me encantan, visito las apps. Disque más barato y más práctico… pero menos romántico (el olor, el peso, el paso de las hojas…) pero sobre todo menos sano.

 

La vista es uno de nuestros cinco sentidos que siempre esta recibiendo impresiones. La electricidad y la luz lo impactan fuertemente y provocan alteraciones a muchos niveles. Aumentan Pitta y Vata, ambos responsables de estrés, nerviosismo, ansiedad, cansancio. No ayudan a la vista, más bien la dañan, y recibimos mucho de lo mismo que provoca más de lo que estamos queriendo eliminar leyendo: la sobre estimulación.

 

Digan lo que digan, y habrá quien se oponga.. el celular no es un buen lugar para leer, y leer en el baño desde el celular menos.

 

Hay actividades que no se pueden apurar, y evacuar es una de ellas, las prisas y el estrés son su peor enemigo. Vamos a aprovechar el tiempo, pero sabiamente. Si te gusta leer, que sea un libro físico. Que lo sientas, lo huelas, lo dejes ahí recordante leerlo junto a productos de baño. Elige un libro que te enaltezca y que ayude a tener un estado relajado, el mejor para evacuar fácilmente.

 

Me encantaría saber qué libro vas a elegir.

 

Yo ahora tengo esta belleza que claro que me interesa terminar,  Crianza con Simplicidad, y por favor NO LO COMPRES para tu celular, ni tampoco te quedes leyendo mucho tiempo de más.

 

 

  • Si vas a pasar tiempo ahí ¡que valga la pena!

 

Esto lo aplico seguido y me funciona muy bien. Me ayuda a conectar, a cambiar mi estado de ánimo, a estar con más energía. Inventa tu propio ritual:

  • Pon música
  • Ponte una mascarilla de vez en cuando en lo que haces del baño
  • Date un masaje con aceite en los pies o en las manos
  • Cierra los ojos y respira profundo

 

  1. Busca pausas no refugio

Este tip no tiene que ver con el momento en el baño, pero puede ayudarnos a no tener que encontrar espacios de refugio/evasión.

 

En mi programa online de transformación  Explosión de Salud, Vitalidad y Energía, una participante compartió que ella tomaba una pausa para respirar cada vez que abría o cerraba una puerta.  Me pareció una idea fenomenal. Yo un día conté hasta más de 200 oportunidades para respirar. Estar presente durante el día, conectar con uno mismo, evitará que se acumule el cansancio, hartazgo, frustración, generar otro ritmo, pausar. Respirar conscientemente es un ejercicio que debemos hacer tantas veces hasta que sea natural.

 

 

  • Cuando vayas al baño ve al baño

 

 

A mi hija le decimos así “cuando comemos comemos”. Enfocarnos en la actividad que estamos haciendo, que elegimos hacer es una manera de estar presentes. Hagamos lo que estamos haciendo. Que nuestra atención plena este ahí y no en otro lado. Los beneficios son tema de otro artículo porque sin muchísimos.

 

Te dejo con una reflexión ¿Cuántas puertas abres/cierras tu en un día? ¿Crees que respirar ese numero de veces puede tener un impacto benéfico en ti?

 

Saludos,

 

Ale

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